La fábrica de matamoscas atraviesa por una situación crítica: no hay suficientes insectos y las ventas son escasas. Un científico tiene la idea de crear moscas mutantes, que comienzan a atacar a los habitantes de la ciudad. Max, un adolescente que busca a su padre, hará frente al peligro y arruinará los malvados planes de la empresa. Primer largometraje de Frédéric Guillaume, esta película infantil resulta atractiva para niños no muy pequeños