Invierno de 1960. Saint Ange es un orfanato ubicado en Los Alpes de Francia. Anna (Virginie Ledoyen) llega a este lugar, no como huérfana sino para limpiar esta mansión desierta. Sólo quedan en el gran edificio la cocinera y Judith (Lou Doillon), una chica un poco demente, antigua refugiada de la II Guerra Mundial y única sobreviviente de un grupo de niños que fue conducido a ese lugar en los años cuarenta. Pero Anna pronto tendrá razones para pensar que no están solas. Oye ruidos, risas espeluznantes, susurros, pasos y ve visiones espeluznantes, habitación tras habitación, noche tras noche.